Nueve de Espadas. La carta del dolor oculto

Muchas veces las personas consultan al tarot para asuntos que están saliendo mal en su vida, pero el enfoque errado no permite que las cosas mejoren. Sencillamente, nada cambiará si no se atiende lo esencial del problema. En el caso de las consultas sobre fracasos en la vida o planes que se desbaratan, el error más común es mirar al vecino o compañero de trabajo que te tiene envidia, centrarte en problemas en el camino, obstáculos que no son tu culpa y solo quieres aprender a mirarlos mejor y sortearlos, pero a veces el problema está en otro lugar. Si quieres que te timen diciendo siempre que la culpa es de un vecino que te hace brujería, puedes consultar a un estafador que se haga pasar por hechicero, pero el tarot siempre revela la verdad y puede que no sea nada de lo que piensas o quieres pensar.

El Nueve de Espadas es una carta que aparece justamente para dar una bofetada de realidad a los que no quieren aceptar los problemas interiores que no le permiten progresar, establecerse o lograr ese resultado que anhelan, formar pareja, un ascenso…

Nueve de Espadas. La carta del dolor oculto

Esta carta, llamada por algunos el Señor de la crueldad, significa pesadillas, recuerdos inquietantes y el tipo de dolor oculto que refuerza su control en las horas más solitarias del consultante. Si en una lectura aparece el Nueve de Espadas y la persona siente que sus planes últimamente se han desbaratado y no ha avanzado prácticamente nada, esta carta indica que el problema está en su interior, que siente un profundo dolor por algo que le ha marcado de manera especial y que ese dolor le mantiene atado lejos de eso que se propuso conseguir. Sencillamente, la misma persona se está negando el ascenso, el establecerse con una pareja o cualquier otro objetivo importante.

Es normal que la persona reniegue de dicho dolor, sobre todo cuando se trata de un amor que ha terminado, esa negativa se ha vuelto un muro y por ello le afecta más, el primer paso, como con los adictos, es reconocer el problema y para ello hará falta que el tarotista haga uso de sus mejores tácticas, trate de tocar ese punto en la persona sin que sienta que usted le quiere sugestionar para poder acertar en lo que apareció con el Nueve de Espadas, en realidad siempre la persona termina aceptando la realidad. En alguna ocasión necesitará más de una consulta, pero siempre la verdad se impone.

 

Algunas veces, es suficiente reconocer el dolor para empezar el proceso de curación, de ahí la importancia de la habilidad de quien hace la lectura, en realidad ayuda a curarse y mejorar a la persona si logra que acepte la marca que le ha dejado esa experiencia. Este es uno de los servicios más sutiles, pero también más esenciales, que ofrecen los lectores psíquicos, lo que permite a los clientes el espacio para enfrentar sus dificultades, en los términos que deseen. El dolor interior, silencioso, es como arena movediza y mientras la persona niegue que está en ella seguirá tratando desesperadamente de salir mientras en realidad se hunde más. La guía del tarot siempre mostrará un camino para salir pero en ocasiones, se necesitará habilidad y audacia de parte del tarotista para que la persona perciba realmente la ayuda.

 

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